“No quiero sugerir que las revoluciones no sean nunca necesarias, sino que no constituyen atajos de milenio. No hay atajos para la vida buena, ya individual o social. Para conseguir una vida buena tenemos que desarrollar la inteligencia, el dominio de nosotros mismos y la compasión. Es un asunto cuantitativo, un asunto de mejora gradual, de aprendizaje temprano, de experimento educacional. Sólo la impaciencia inspira la creencia en la posibilidad de una mejora súbita.”
BERTRAND RUSSELL, Lo que creo, 1925
